imagen tamaño 512x512 que simboliza a la iglesia cristiana, evangelica, de Dios, con Espiritu Santo y Fuego que rodean el simbolo
imagen que simboliza a la iglesia cristiana, evangelica, de Dios, con Espiritu Santo y Fuego

35 Prosiguió Eliú en su razonamiento, y dijo:

¿Piensas que es cosa recta lo que has dicho:

Más justo soy yo que Dios?

Porque dijiste: ¿Qué ventaja sacaré de ello?

¿O qué provecho tendré de no haber pecado?

Yo te responderé razones,

Y a tus compañeros contigo.

Mira a los cielos, y ve,

Y considera que las nubes son más altas que tú.

Si pecares, ¿qué habrás logrado contra él?

Y si tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú?

Si fueres justo, ¿qué le darás a él?

¿O qué recibirá de tu mano?

Al hombre como tú dañará tu impiedad,

Y al hijo de hombre aprovechará tu justicia.

A causa de la multitud de las violencias claman,

Y se lamentan por el poderío de los grandes.

10 Y ninguno dice: ¿Dónde está Dios mi Hacedor,

Que da cánticos en la noche,

11 Que nos enseña más que a las bestias de la tierra,

Y nos hace sabios más que a las aves del cielo?

12 Allí clamarán, y él no oirá,

Por la soberbia de los malos.

13 Ciertamente Dios no oirá la vanidad,

Ni la mirará el Omnipotente.

14 ¿Cuánto menos cuando dices que no haces caso de él?

La causa está delante de él; por tanto, aguárdale.

15 Mas ahora, porque en su ira no castiga,

Ni inquiere con rigor,

16 Por eso Job abre su boca vanamente,

Y multiplica palabras sin sabiduría.

Capitulo 35 de Job – La grandeza de Dios frente al hombre – Resumen

En este capítulo, Eliú continúa su discurso respondiendo a las palabras de Job, especialmente a la idea de que la justicia personal no parece traer beneficio alguno. Eliú plantea que Dios es tan grande que las acciones humanas no le afectan directamente: ni el pecado perjudica a Dios ni la justicia le añade algo. Más bien, las acciones del ser humano afectan a otros seres humanos, pero no alteran la naturaleza perfecta de Dios.

Eliú también aborda el tema del sufrimiento y los clamores del hombre. Señala que muchas personas claman en medio de la aflicción, pero no buscan sinceramente a Dios ni reconocen su grandeza. Según Eliú, Dios no responde a los clamores vacíos o llenos de orgullo, sino a aquellos que le buscan con un corazón sincero. Con esto, Eliú intenta corregir la perspectiva de Job, resaltando la trascendencia de Dios y la necesidad de una actitud correcta delante de Él.

  • Continuación del discurso de Eliú
  • Reflexión sobre la grandeza de Dios
  • Afirmación de que Dios no depende de las acciones humanas
  • Diferencia entre el impacto humano y la naturaleza divina
  • Análisis del clamor del hombre en el sufrimiento
  • Crítica a la falta de sinceridad en la búsqueda de Dios
  • Énfasis en la actitud correcta delante de Dios
  • «¿Qué ventaja tienes más que yo?» Job 35:3
  • «Si pecares, ¿qué habrás logrado contra él?» Job 35:6
  • «Allí clamarán, y él no oirá» Job 35:12

Este capítulo enseña a la Iglesia que Dios es completamente autosuficiente y no depende de las acciones humanas. Su grandeza trasciende todo, lo que invita a reconocer su soberanía y a acercarse a Él con humildad. El creyente no debe pensar que puede influir en Dios de manera interesada, sino buscarle con sinceridad.

La Iglesia aprende también que el clamor verdadero nace de un corazón humilde. Eliú señala que no todos los clamores son escuchados, especialmente aquellos que no reconocen la grandeza de Dios. Este capítulo invita a examinar la actitud con la que se busca a Dios, recordando que Él responde a quienes se acercan con fe, reverencia y sinceridad.

  • Cap. 01
  • Las calamidades de Job
  • Cap. 02
  • Aconteció que otro día vinieron los hijos de …
  • Cap. 03
  • Job maldice el día en que nació
  • Cap. 04
  • Elifaz reprende a Job
  • Cap. 05
  • Ahora, pues, da voces; ¿habrá quien te responda? …
  • Cap. 06
  • Job reprocha la actitud de sus amigos
  • Cap. 07
  • Job argumenta contra Dios
  • Cap. 08
  • Bilbad proclama la justicia de Dios
  • Cap. 09
  • Incapacidad de Job para responder a Dios
  • Cap. 10
  • Job lamenta su condición
  • Cap. 11
  • Zofar acusa de maldad a Job
  • Cap. 12
  • Job proclama el poder y la sabiduría de Dios
  • Cap. 13
  • Job defiende su integridad
  • Cap. 14
  • Job discurre sobre la brevedad de la vida
  • Cap. 15
  • Elifaz reprende a Dios
  • Cap. 16
  • Job se queja contra Dios
  • Cap. 17
  • Mi aliento se agota, se acortan mis días,
    Y me …
  • Cap. 18
  • Bildad describe la suerte de los malos
  • Cap.19
  • Job confía en que Dios lo justificará
  • Cap. 20
  • Zofar describe las calamidades de los malos
  • Cap. 21
  • Job afirma que los malos prosperan
  • Cap. 22
  • Elifaz acusa a Job de gran maldad
  • Cap. 23
  • Job desea abogar su causa delante de Dios
  • Cap. 24
  • Job se queja de que Dios es indiferente ante la maldad
  • Cap. 25
  • Bildad niega que el hombre pueda ser justificado delante de Dios
  • Cap. 26
  • Job proclama la sobrenía de Dios
  • Cap. 27
  • Job describe el castigo de los malos
  • Cap. 28
  • El hombre en busca de la sabiduría
  • Cap. 29
  • Job recuerda su felicidad anterior
  • Cap. 30
  • Job lamenta su desdicha actual
  • Cap. 31
  • Job afirma su integridad
  • Cap. 32
  • Eliú justifica su derecho de contestar a Job
  • Cap. 33
  • Eliú justifica a Job
  • Cap. 34
  • Eliú justifica a Dios
  • Cap. 35
  • Prosiguió Eliú en su razonamiento, y dijo: …
  • Cap. 36
  • Eliú exalta la grandeza de Dios
  • Cap. 37
  • Por eso también se estremece mi corazón,
    Y salta …
  • Cap. 38
  • Jehová convence a Job de su ignorancia
  • Cap. 39
  • ¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses?
  • Cap. 40
  • Manifestaciones del poder de Dios
  • Cap. 41
  • ¿Sacarás tú al leviatán con anzuelo,
    O con …
  • Cap. 42
  • Confesión y justificación de Job – Restauración de la prosperidad de Job