imagen tamaño 512x512 que simboliza a la iglesia cristiana, evangelica, de Dios, con Espiritu Santo y Fuego que rodean el simbolo
imagen que simboliza a la iglesia cristiana, evangelica, de Dios, con Espiritu Santo y Fuego

Esdras y sus compañeros llegan a Jerusalén

Pasadas estas cosas, en el reinado de Artajerjes rey de Persia, Esdras hijo de Seraías, hijo de Azarías, hijo de Hilcías, hijo de Salum, hijo de Sadoc, hijo de Ahitob, hijo de Amarías, hijo de Azarías, hijo de Meraiot, hijo de Zeraías, hijo de Uzi, hijo de Buqui, hijo de Abisúa, hijo de Finees, hijo de Eleazar, hijo de Aarón, primer sacerdote, este Esdras subió de Babilonia. Era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado; y le concedió el rey todo lo que pidió, porque la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras.

Y con él subieron a Jerusalén algunos de los hijos de Israel, y de los sacerdotes, levitas, cantores, porteros y sirvientes del templo, en el séptimo año del rey Artajerjes. Y llegó a Jerusalén en el mes quinto del año séptimo del rey. Porque el día primero del primer mes fue el principio de la partida de Babilonia, y al primero del mes quinto llegó a Jerusalén, estando con él la buena mano de Dios. 10 Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.

11 Esta es la copia de la carta que dio el rey Artajerjes al sacerdote Esdras, escriba versado en los mandamientos de Jehová y en sus estatutos a Israel: 12 Artajerjes rey de reyes, a Esdras, sacerdote y escriba erudito en la ley del Dios del cielo: Paz. 13 Por mí es dada orden que todo aquel en mi reino, del pueblo de Israel y de sus sacerdotes y levitas, que quiera ir contigo a Jerusalén, vaya. 14 Porque de parte del rey y de sus siete consejeros eres enviado a visitar a Judea y a Jerusalén, conforme a la ley de tu Dios que está en tu mano; 15 y a llevar la plata y el oro que el rey y sus consejeros voluntariamente ofrecen al Dios de Israel, cuya morada está en Jerusalén, 16 y toda la plata y el oro que halles en toda la provincia de Babilonia, con las ofrendas voluntarias del pueblo y de los sacerdotes, que voluntariamente ofrecieren para la casa de su Dios, la cual está en Jerusalén. 17 Comprarás, pues, diligentemente con este dinero becerros, carneros y corderos, con sus ofrendas y sus libaciones, y los ofrecerás sobre el altar de la casa de vuestro Dios, la cual está en Jerusalén. 18 Y lo que a ti y a tus hermanos os parezca hacer de la otra plata y oro, hacedlo conforme a la voluntad de vuestro Dios. 19 Los utensilios que te son entregados para el servicio de la casa de tu Dios, los restituirás delante de Dios en Jerusalén. 20 Y todo lo que se requiere para la casa de tu Dios, que te sea necesario dar, lo darás de la casa de los tesoros del rey.

21 Y por mí, Artajerjes rey, es dada orden a todos los tesoreros que están al otro lado del río, que todo lo que os pida el sacerdote Esdras, escriba de la ley del Dios del cielo, se le conceda prontamente, 22 hasta cien talentos de plata, cien coros de trigo, cien batos de vino, y cien batos de aceite; y sal sin medida. 23 Todo lo que es mandado por el Dios del cielo, sea hecho prontamente para la casa del Dios del cielo; pues, ¿por qué habría de ser su ira contra el reino del rey y de sus hijos? 24 Y a vosotros os hacemos saber que a todos los sacerdotes y levitas, cantores, porteros, sirvientes del templo y ministros de la casa de Dios, ninguno podrá imponerles tributo, contribución ni renta.

25 Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría que tienes de tu Dios, pon jueces y gobernadores que gobiernen a todo el pueblo que está al otro lado del río, a todos los que conocen las leyes de tu Dios; y al que no las conoce, le enseñarás. 26 Y cualquiera que no cumpliere la ley de tu Dios, y la ley del rey, sea juzgado prontamente, sea a muerte, a destierro, a pena de multa, o prisión.

27 Bendito Jehová Dios de nuestros padres, que puso tal cosa en el corazón del rey, para honrar la casa de Jehová que está en Jerusalén, 28 e inclinó hacia mí su misericordia delante del rey y de sus consejeros, y de todos los príncipes poderosos del rey. Y yo, fortalecido por la mano de mi Dios sobre mí, reuní a los principales de Israel para que subiesen conmigo.

Capitulo 7 de Esdras – El regreso de Esdras y su misión espiritual – Resumen

Este capítulo introduce a Esdras, una figura clave en la restauración espiritual del pueblo de Israel. Esdras era un sacerdote descendiente de Aarón y también un escriba experto en la ley de Moisés. Durante el reinado del rey Artajerjes de Persia, Esdras recibe autorización para viajar desde Babilonia a Jerusalén con el propósito de enseñar la ley de Dios y fortalecer la vida espiritual del pueblo. El texto destaca que Esdras había preparado su corazón para estudiar la ley de Jehová, practicarla y enseñarla al pueblo de Israel.

El rey Artajerjes emite una carta oficial otorgando amplias facultades a Esdras. Le permite llevar ofrendas para el templo, designar jueces y enseñar la ley de Dios a todos los habitantes de la región. Además, se ordena que cualquier persona que no cumpla la ley de Dios o la ley del rey sea juzgada conforme a la justicia. Este decreto muestra cómo Dios estaba guiando el proceso de restauración espiritual y social de su pueblo incluso a través de las autoridades del imperio persa.

  • Presentación de Esdras como sacerdote y escriba
  • Descendencia sacerdotal desde Aarón
  • Autorización del rey Artajerjes para viajar a Jerusalén
  • Reconocimiento del conocimiento de Esdras en la ley de Dios
  • Permiso para llevar ofrendas al templo
  • Autoridad para enseñar la ley y establecer justicia
  • Reconocimiento del favor de Dios sobre Esdras
  • «Esdras había preparado su corazón» Esdras 7:10
  • «La mano de Jehová su Dios estaba sobre él» Esdras 7:9
  • «Tú, Esdras, conforme a la sabiduría que tienes de tu Dios» Esdras 7:25

Este capítulo enseña a la Iglesia la importancia de la preparación espiritual para servir a Dios. Esdras no solo conocía la ley de Dios, sino que había preparado su corazón para estudiarla, practicarla y enseñarla. Este orden es fundamental para el liderazgo espiritual: primero aprender la palabra, luego vivirla, y finalmente enseñarla a otros.

La Iglesia aprende también que el favor de Dios acompaña a quienes buscan cumplir su voluntad. El relato destaca repetidamente que la mano de Dios estaba sobre Esdras, guiando su misión y abriendo puertas para que su ministerio tuviera impacto. Esto recuerda que el servicio efectivo en la obra de Dios depende de su dirección y de una vida comprometida con su palabra.

  • Cap. 01
  • El decreto de Ciro – El regreso a Jerusalén
  • Cap. 02
  • Los que volvieron con Zorobabel
  • Cap. 03
  • Restauración del altar y del culto – Colocación de los cimientos del templo
  • Cap. 04
  • Los adversarios detienen la obra
  • Cap. 05
  • Reedificación del templo
  • Cap. 06
  • Entonces el rey Darío dio la orden de buscar en …
  • Cap. 07
  • Esdras y sus compañeros llegan a Jerusalén
  • Cap. 08
  • Estos son los jefes de casas paternas, y la …
  • Cap. 09
  • Oración de confesión de Esdras
  • Cap. 10
  • Expulsión de las mujeres extranjeras